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Asuntos de barrio


Fotos por Camille Zurcher
Texto por Camille Zurcher y Douglas Contreras

“Aquí no todo es matar y robar. A las cinco de la mañana, las paradas están llenas de gente que se dirige a trabajar. Las megaconstruciones  del país están hechas por gente de aquí, gente de clase baja…. de albañiles, de peones, carpinteros, yicseros y fontaneros…En incrementar la economía del país nosotros somos los primeros” -el Transformer

Antes de ser poblada La Carpio fue un vertedero de desechos del “Hospital de México” en La Uruca de San José, Costa Rica.
Ahora con 22.000 habitantes, la mayoría inmigrantes, la Carpio es un distrito en un área de 626 metros cuadrados , con dos ríos que lo rodean. Es una isla con una sola calle principal que sirve como entrada y salida única. No cuentan con un colegio público y tienen solo una escuela primaria. Muchos llegaron todavía siendo niños, jalados por madres inmigrantes que buscaban un pedazo de tierra, soñando una mejor vida.

La Carpio está llena de historias sobre la lucha de una minoría para sobrevivir en un ambiente hostil e injusto. He tenido el privilegio de conocer a individuos de esta comunidad y participar con ellos en eventos sociales promocionando cultura y educación para los que la quieren. Aquí fue también donde entablé una amistad con Douglas Antonio Contreras, mejor conocido como “El Transformer”.

Douglas tenía 16 años cuando entró a la pandilla de “La Cueva”, una de las más temidas en su época. Estas pandillas se distribuyen el terreno de acuerdo a divisiones formadas por las paradas de bus en el sector. Entre ellas están las pandillas de “La Primera”, “La Tercera”, “La Cuarta” y “La Terminal”, cuyos dominios y nombres evidentemente corresponden a las respectivas paradas de autobús.

Mi relación con Douglas se gestó a través de unas colaboraciones en las que compartió conmigo su increíble historia de transformación en las calles de La Carpio.  Douglas me llevó por gradas y alamedas, permitiéndome conocer su mundo de cerca. Aquí todos conocen y respetan al Transformer.
De esta manera, usa las difíciles experiencias de su pasado en las calles para transformarse en rapero y así promociona la dignidad en la gente de La Carpio.

En sus propias palabras esta es su historia:

A principios de 1999 después de haber cursado el primer año de secundaria, mi mamá decide traerme a Costa Rica.  Ella ya tenía unos 3 años de viajar acá, y su salario no ajustaba para darnos estudio a sus 4 hijos.

En Nicaragua comencé a trabajar a temprana edad, ya fuera vendiendo tortillas o nacatamales, en construcción y pintura. Pero aun así no ajustaba para estudiar. Al llegar a Costa Rica mi vida se llenó de ilusión ya que la idea era ahorrar con mamá para comprarnos una casita y dejar de vivir apelotados en la casa de la abuela Elena.

Después de un año de estar trabajando acá nos ocurrió una tragedia, se quemó el apartamento en que vivíamos y se quemaron nuestras cosas e inclusive nuestros ahorros y mi mamá decide regresar pero yo ya me había enamorado de este bello país. Ella se regresa a Nicaragua, y yo me voy a alquilar un cuartillo a La Carpio porque era más barato que en Chepe centro.

Al llegar a este barrio comencé a pagar peaje a las pandillas de “La Tercera”, cada vez que regresaba de trabajar, después de dos meses me obstiné y le dije a un amigo lo que estaba pasando. El me llevó y me presentó a la chusma de “La Cueva del Sapo”. El primer día me querían quebrar pero les dije que no me caían bien los de “La Tercera” y que quería andar con ellos, por eso me aceptaron.

A todo esto yo lo que único que había robado en mi vida eran galletas y confites en la escuela. Y ellos me comenzaron a llevar a pequeños asaltos a peatones para consumir drogas. Yo ya fumaba marihuana desde los trece, pero ahí aprendí a fumar chinos y a oler coca. Y otras sustancias.

Después de un mes de salir con ellos, ya tenía arma y era uno de los más levas. El tipo que era el líder se encariñó conmigo y nos hicimos buenos amigos, duramos como 6 meses delinquiendo y me bautizaron con el nombre de Transformer.

Ya que llevaba una vida normal. De día trabajaba y de noche me cambiaba y salía como todo un gánster con fierro en mano y asaltando a todo el mundo.  Luego de un tiempo nos vimos involucrados en unos dos homicidios y decidimos viajar a Nicaragua porque si no íbamos a la cárcel.  Estuve tres años delinquiendo en Nicaragua y fui a la cárcel unas 15 veces.

En una bronca con un man, lo mataron cuando se estaba dando de manazos conmigo, y fui a la cárcel acusado de homicidio, salí inocente en un juicio y mi mamá prefirió que me regresara a Costa Rica.

Vine y el asunto no era igual casi todos estaban presos o muertos y caí profundo en las drogas.  Durante unos tres años llegué a dormir en las calles y a comer basura. Hasta que un día decidí buscar ayuda de la fuerza superior de Dios.
Reformado descubrí que tenía talento para hacer rimas y ahora hago rap y hip hop con mensaje para que los jóvenes no hagan delincuencia mi nombre artístico es
El Transformer”.

Comentarios

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  • Karo Fernández

    Espectaculares fotos Camille!!